La vivienda de nueva construcción se complica para la clase media

El problema del acceso a la vivienda amenaza con extenderse a la clase media. Ya con las capas que menos ingresan y los jóvenes viendo la propiedad como algo imposible, los precios al alza en la compra y el alquiler, un ritmo de construcción insuficiente y las normativas más restrictivas pueden generalizar las dificultades, según planteó este miércoles la Asociación de Promotores de Catalunya (APCE) en la presentación de un informe.

En este panorama con varios frentes, el marco legal puede empeorarlo. Según Lluís Marsà, presidente de la APCE, los cambios aprobados este miércoles en el Parlament –el decreto de medidas de urgencia– restringirán el acceso a las viviendas de protección oficial al simplificar los regímenes y eliminar el tipo concertado, en el que las familias de clase media tienen una ventana de oportunidad. “Por sus condicionantes (ingresos) quizás ya no tengan derecho a adquirir o alquilar vivienda protegida”, dijo.

 

El 54% de las viviendas construidas en promociones en el 2019 ya se han vendido,

la mayoría sobre plano

Los obstáculos no quedan ahí. También les afecta la normativa que obliga a destinar el 30% de las promociones a vivienda social, como en Barcelona, que acaba encareciendo el 70% restante que se levanta. Asimismo, los pisos de nueva construcción se están vendiendo sobre todo a clientes que quieren cambiar la vivienda que ya tienen, que con el dinero de una venta costean con mayor facilidad su nueva casa. Esto ha provocado que los promotores hayan puesto la atención en este tipo de cliente y las viviendas cuenten con mejores acabados y equipamientos –calefacción, aire acondicionado, parquet o piscina y jardín comunitario– que aumentan el precio y dificultan el acceso a la primera vivienda.

“Este primer acceso es el gran reto. Tenemos deberes por delante”, analizaba el presidente de la comisión de coyuntura económica de la asociación, Eduard Brull. Y otro dato que añade más presión es que la vivienda que se crea suele venderse con cierta rapidez. De las 18.326 propiedades censadas en 1.000 promociones en el pasado ejercicio, el 54,3% ya están vendidas, la mayoría de ellas (el 68%) sobre plano.

Una posible solución es aumentar el parque de viviendas. Es algo que saben las autoridades, pero los promotores denuncian que la iniciativa es totalmente privada, con un mínimo aporte público. Además, denuncian que se enfrentan a costes al alza. “Hacen un discurso de acceso a la vivienda y aumentan los gravámenes. No tiene ninguna lógica económica”, denunciaba Marsà. En ese sentido, cree que si no se construyen las viviendas necesarias “se puede llegar a tensionar los precios”. Según los cálculos de la APCE, se precisan unas 25.500 viviendas anuales para cubrir la demanda teórica, y hoy se producen la mitad.

Así, los precios siguen generalmente al alza, poniendo más difícil el hogar. En el 2019 el m2 útil en Catalunya subió el 4,6%, a 3.363 euros. Por provincias, en Girona aumentó el 4,1%, a 3.069 euros; en Lleida el 21,2%, a 1.948 euros; y en Tarragona el 11,1%, a 2.120 euros. Sólo cae en la provincia de Barcelona, el 11%, hasta 4.049 euros, por la aparición de promociones en las distintas coronas que rodean la capital y se llevan algo de demanda.

En cualquier caso, en la Ciudad Condal los precios suman otro año subiendo, un 6,9% a 7.293 euros, si bien con grandes diferencias por zonas, desde el +11,5% de Sant Andreu (a 4.774 euros) al -10,1% en Sarrià-Sant Gervasi (a 8.163 euros).

 

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